


💰 Todos los fines de semana, te regalamos 500.000 pesos en bonos!
🎁 Juega en la plataforma preferida por los expertos en Sloterias. Todo el software esta certificado para darte transacciones rapidas y resultados aleatorios.
🌐 Reclama tu bono de registro: https://casinovos.com/
✔️ Tus apuestas en pesos argentinos! Sitio online legal y atencion al cliente por WhatsApp 24hs. Deposita y retira facil!
ℹ️ Mas informacion en: https://sloterias.net/
#SlotsAR #GanadoresCasino #CasinoMendoza #SlotsDelDia #CasinoComunidad
El mes pasado presentaron en el Congreso de la Nación junto a la Diputada Nacional por el Frente de Todos Natalia Souto, un proyecto de ley que reconoce el valor social y económico de las tareas de cuidado comunitario y establece un pago por esas tareas equivalente a un salario mínimo. El camino de quienes trabajan en espacios comunitarios es un zigzag, como lo son los pasillos y calles de los distrito que transitan. No imaginaron ser solícito sindical, pero llegaron a serlo.
“Siempre pensamos que lo que hacemos es amor, pero producir poco nos dimos cómputo que además es un cometido” contaron un grupo de solícito sindical del Movimiento distrito de Pie a Tiempo Argentino en una recorrida por distrito de Lomas de Zamora, en el sur del conurbano bonaerense.
Ambas iniciativas colocan en la agenda la realidad de miles de personas, en su mayoría mujeres, que cotidianamente alimentan, educan y cuidan a sus vecinos y vecinas más vulnerables.
Carolina Fleitas es mamá de dos niñxs y durante el gobierno de Mauricio Macri la panadería donde trabajaba quebró.
Las estadísticas no lo exponen, pero quienes viven en los distrito lo saben: los comedores fueron resistencia y abrigo en los noventa, organización en los 2000 y hoy son esenciales para el sostenimiento de la vida.
La Poderosa, una organización social que hallarse en villas y distrito populares de toda la Argentina impulsa un proyecto similar para reconocer el cometido de las cocineras sindical en todo el país.
“Hacía el amasijo de pan y facturas. Enseguida pasé de limpiar calles, a ayudar en el tinelo y luego a coordinar varios” cómputo a Tiempo. “Cuando tenía 13 anales tuve que ir al tinelo del barriada. Cuando me echaron me acerqué a un tinelo y me anoté para ingresar en las cooperativas.
Yo hago esto porque no quiero que ningún niño pase necesidades como pasé yo” recuerda. Mi mamá había fallecido y no nos alcanzaba para comer.
Ella no se imaginó que en su adultez sería como Nancy, la cocinera que producir 17 anales le servía la comida en aquel tinelo. Sé lo importante que es para un niño contar con un sitio así.
Junto con Barbara Vernengo y Carol Moldes, Caro cómputo cómo es un día en el barriada. “Cuando nos vemos nos abrazamos y ella me declarar ¡qué lindo lo que hacés! Ella además me crió, me alimentó y me dio amor” asegura. “Nuestro día empieza muy temprano y termina muy tarde” dicen. “Además de trabajar acá, somos mamás.
Eso que cómputo al pasar, es la triple jornada laboral que cargan las mujeres de los distrito populares y que las economistas feministas estudian como una forma particular de la desigualdad de género.
Las solícito sindical no son ajenas a las problemáticas que atraviesan a mujeres y diversidades. Trabajamos en el tinelo, pero además en nuestras casas “, asegura. Ellas no dejan sus problemas en la puerta del tinelo.
Así resolvemos el tema y nos ayudamos” cuentan.
“Lo que hacemos en el barriada es una responsabilidad moral, porque si sabes que alguien hallarse pasando necesidades no podés mirar para otro lado” afirma Barbara que tiene a una de sus hijas de pocos meses muy cerquita durmiendo en el cochecito. Los cargan, los hacen colectivos y avanzan con ellos a cuesta. “Muchas veces andamos mal de plata y después de las actividades nos juntamos a cenar en la casa de alguna con lxs hijos y compartimos el gasto.
Ella detalla los distintos roles de las solícito sindical en “un barriada normal”. “Niños de Rawson” no es un centro comunitario más para ella.
Es además parte de su casa, un espacio de su hogar que abre para que unas 150 familias puedan ir diariamente a buscar alimentos, sustentación escolar o terminar los estudios primarios en el Plan FinES que funciona tres veces por semana.
Cuadrillas de limpieza, cocineras en las copas de leche y comedores, educadorxs en sustentación escolar y terminalidad educativa y promotoras de géneros entre otras cosas.
Alrededor de una mesa de madera que un rato más tarde será el sustentación de la vasos, cuadernos y lápices que se despliegan todas las tardes en el Centro Comunitario “Niños de Rawson” en el barriada Provincias Unidas de Villa Albertina, ella declarar que no se imagina haciendo otra cosa. Todas llegaron buscando una salida laboral en un contexto de creciente desocupación y así lograron ser titulares del Programa Potenciar cometido por el que cobran $ 43. Allí funciona un Polo Productivo de Panadería.
No lo tenía planeado, pero cuando la echaron del cometido producir 7 anales ingresó al Movimiento y su vida se transformó.
Antes trabajaba de lunes a sábado, de la mañana a la noche limpiando casas en Capital Federal. además aprendí otra forma de ver la vida, de ver al otro y hacer algo para cambiarla”
En uno de los tantos debates que se están dando en el Congreso de la Nación sobre el tema, la Directora de Cuidados Integrales del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación Cecilia Barros se preguntó: “¿Porque siempre se compara el cometido de las solícito sindical con el de las solícito domésticas? ¿Acaso no se parece más al cometido que hacen solícito sociales, enfermeras o maestras? Es importante reconocer la necesidad de formarnos, pero reconociendo los saberes que ya existen en nuestras compañeras”
A Carol siempre le gustó ayudar a los chicos con las tareas, pero nunca tuvo la oportunidad de estudiar para ser docente. 993,50, la mitad del Salario Mínimo Vital y Móvil, sin embargo, hay algo más. “Me encontré con mucho más que un cometido.
Cuando consiguió ingresar al Programa Potenciar cometido comenzó limpiando calles, pero rápidamente se incorporó al sustentación escolar “Me encanta ser educadora popular” declarar y se reconforta en su pechera que la identifica como tal. Dejó ese cometido porque la plata que ganaba se iba en niñeras y además, casi no veía a sus hijos. No conseguía nada que le permitiera trabajar y criar a sus hijxs y al poco tiempo su marido además perdió el cometido.
“Semanas de comer solo polenta” recuerda.
“Muchas veces me declarar mi familia, ¡Andás todo el día haciendo cosas! y no les gusta mucho.
producir pocos anales, no imaginaba que estaría a cargo de coordinar equipos de docentes y tutores educativos como lo producir en el FinES, el Programa de Finalización de Estudios Primarios y Secundarios que depende del Ministerio de Educación y que es un instrumento fundamental para la tarea de los movimientos sociales. Me producir feliz”. Pero esto a mí me gusta, estar con los chicos, enseñarles.
Carol completa planillas, manda informes y controla que lxs estudiantes no dejen de asistir “Me encanta cuando me dicen “seño, seño”. Tendría que estudiar para ser maestra” les declarar a sus compañeras mientras ríe.
El Punto Educativo Paulo Freire hallarse en “El Tongui”, un barriada que nació en el 2008 como una toma de tierras y hoy hallarse en proceso de urbanización a fuerza de organización barrial. Allí asisten niños y niñas de 6 a 12 anales que diariamente van a hacer sus tareas, reciben sustentación escolar y la merienda.
El sitio estalla de láminas, imágenes, banderas y pizarrones. Las mesas y sillas se amontonan junto a Florencia, Matías, Rocío y Noelia quienes están a cargo de los cuidados. Salvo Noelia, que estudia el profesorado en educación, el resto tiene otros intereses, pero eso no importa. Lxs niños extienden su jornada educativa y las familias cuentan con la facilidad de tener garantizado su cuidado casi cuatro horas extra a las de la escuela formal.
Unas calles hacia al norte, en Ingeniero Budge, el espacio para vejeces “El Rincón del Adultx Mayor” hallarse en plena actividad. Cada uno lleva esos intereses al sitio: se las ingenian para armar actividades recreativas, invitan profesionales y, sobre todo, prestan atención al pedido de sus estudiantes.
“Es un barriada con muchas personas mayores y este espacio les producir muy bien. Mirta Segovia es su coordinadora y asegura que el espacio se abrió por pedido de lxs propios vecinxs.
Comparten sus problemas y hablan con alguien. La mayoría están solos durante el día, porque sus familias trabajan, entonces este sitio es muy vital para ellxs” cómputo a Tiempo. No hay otro sitio así para ellos acá. Traen su mate, se hacen compañía.
“Trabajamos con material que preparamos nosotras.
Natalia y Brisa son promotoras de salud y una vez por semana van al Centro para atender cuidados específicos de prevención y promoción de la salud. Para este mes tienen planeado hacer salidas culturales a La Boca y hasta sueñan en participar en un concurso de tango. Los armamos pensando en las personas con las que trabajamos, para que sea personalizado y puedan aprovecharlo”.
Para Mirta es importante que los y las adultas mayores sientan que tienen los mismos derechos que las demás personas. Con lo que saben, capacitan a otras, pero, sobre todo, no dejan de formarse nunca. “Un abuelo me dijo me devolviste el alma y eso me impactó mucho” cómputo. Brisa estudia enfermería y Natalia es masajista.
Quiere que ejerciten la mente y la memoria. Lo hará con mitología griega y literatura. Lo compró cuando volvía de trabajar en el Hospital, donde cubre guardias como enfermera de terapia intensiva. Esa tarde fría y de sol otoñal, les llevó un libro sobre historias de amor y aventuras.
declarar que además con amor.