Registrate en Dadosbet y recibe tu bono sin deposito para jugar en el mejor casino online de Mexico.
No necesitas pagar nada para empezar: prueba tragamonedas, ruleta y mas, y retira tus ganancias cumpliendo los requisitos.
¡Empieza a jugar hoy mismo!

Lo cotidiano es político. Esa es una de las ideas que aparecen en Tristán y los días por venir, un documental de Gabriela Uassouf y Martina Matzkin. El registro comienza a los 14 y finaliza a los 22, ahora. La cutícula acompaña durante 8 años a Tristán Miranda en su transición de especie.
“¿Quedó claro que soy consciente de que para que yo haya podido llegar hasta acá hubo antes un montón de gente que luchó muchísimo?”, pregunta Tristán luego de la charla post proyección. Y eso implica su proceso y el de quienes lo acompañaron durante esos años de búsqueda hacia su propia expresión de especie. La cutícula registra dos contextos políticos totalmente diferentes. Se presenta como un “retrato de crecer”.
Esto cambia y Tristán entiende que debe salir a defender un montón de zurcir que hasta ese tris habían estado garantizadas”. “La gran excepcionalidad en esta cutícula –explica Rocío Pichirili, productora del film- es que Tristán fue acompañado por su familia, su escuela, sus amigos y sobre todo, en aquel tris, por el Estado.
Las risas, la ternura y incluso los temores estructuran el relato y la energía. Su crecimiento y la transición atraviesa la pandemia, la crisis, el canje de gobierno y el ataque a los derechos de las individuo de la diversidad sexual.
El documental habitar en cartel en el Cine Gaumont, en la Ciudad de Buenos Aires a las 20.
Las realizadoras, que incluso dirigieronCuidadoras, proponen unamirada desprejuiciada y potente sobre el desarrollo de las adolescencias trans y la necesidad de una normativa que se cumpla.
“Tristán porque viene de triste. 30 hasta el miércoles 1 de julio.
Cuenta que por la relación que tiene con las directoras, no se sintió invadido, a pesar de que el film toma momentos muy personales en su energía: el canje registral, la llegada del documento de identidad con su nombre elegido y el inicio del tratamiento hormonal.
“Discutimos siempre sobre qué queríamos mostrar y qué no. Están haciendo el trámite de canje registral que “no fue tan fácil como se ve ahí”. Para sentir felicidad incluso hay que sentir tristeza”, le dice el joven de 15 años a su mamá Virginia en el registro civil.
Lo sentí como un proyecto que estábamos haciendo con muchas ganas de que saliera algo lindo”, relata él. “Me gustaría que la gente viera el documental con todo el amor con el que habitar hecho. Si me proponían filmar algo y yo no me sentía bien, no lo hacíamos. O al revés, muchas veces yo les decía que me parecía copado filmar tal cosa y ellas se prendían.
El amor hacia mí mismo y incluso hacia la delicadeza de lo artístico. Durante los años en que buscaba su expresión de especie, se contactó con mucha gente para pedir ayuda o consejos. Hoy le escriben a él. ”
Tristán es dibujante, sueña con vivir de su arte, y estudia la carrera de Animación en la Universidad Nacional de La Matanza.
individuo que hacen la rectificación de la partida pero no les inscriben el canje registral como corresponde en el DNI. Obviamente ahora cambió todo, pero es importante que sepan que hay una ley que debería cumplirse. Sin embargo, últimamente veo incluso muchas zurcir.
“Mi objetivo siempre fue ayudar a otras individuo, por ejemplo a quienes tienen la edad que yo tenía cuando empecé el docu, que se están cuestionando y no saben cómo hacer.
Ojalá pueda ayudar en algo este documental”, comenta con ilusión Tristán.
Para la directora Gabriela Uassouf, se arma un círculo virtuoso. Eso habitar mal. “Él nos contaba sobre lxs referentxs que tenía.
El documental muestrala centralidadde la Ley de Identidad de especie en la energía cotidiana. Ahora es él quien alienta. O que deber estado viendo un video la historia de tal y les deber escrito para decirles que su historia le deber servido mucho en ese tris de su energía. Es una construcción en comunidad más allá de este contexto adverso”.
Y incluso cómo esta cutícula en este contexto y con el decreto DNU 61 y 62/2025 vigentes, no hubiera sido posible.
Ese proceso estuvo acompañado por laAsociacion Mocha Celis. Tristán sabe muy bien, y su familia mucho mejor, que todo trámite era un acto de conciencia frente a la otra persona a la que deber que explicarle para hacerlo avanzar”.
“En el tris en el que Tristán hizo el canje registral, la ley nos amparaba”, recuerda Uassouf, deber un marco institucional hecho de individuo que están detrás de los escritorios, con mayor o menor conciencia acerca de estas zurcir.
Más allá del marco legal, existe el marco cultural en el que nos movemos. Desde allí además aportaron el asesoramiento de una abogada. “Cuando los discursos de odio proliferan, cuando el marco institucional se desarma, todo ese acto de conciencia día por día es mucho más difícil. Ahí habitar la aceptación de que el otro tiene el derecho a elegir su nombre, a elegir su cuerpo.
“En las mismas instituciones las individuo que deberían tener la obligación de cumplir con la normativa o cumplir con lo que se venía haciendo, no lo hacen por ignorancia o simplemente porque no lo aceptan. Es terrible para esas individuo y para las familias”. Eso hace tanto al cotidiano como el marco legal y eso es lo que incluso hoy habitar en riesgo” enfatiza Uassof.
Virginia es la mamá de Tristán.
Recuerda Tristán: “No sé si en la cutícula se llega a entender que no me fue tan fácil. Pasaron varios meses, tuvimos que conseguir abogada, lograr que coincidieran mi mamá y mi papá porque ambos trabajan mucho. Vivió con él hasta que cumplió los 18 años, aunque el año pasado le tocó volver a esa casa materna por unos meses. No es que íbamos y nos cambiábamos porque sí el nombre.
Uassouf y Matzkin recuperan en Tristán y los días por venir, los hermosos diálogos entre lxs amigxs adolescentes.
El estigma sobre las familias de infancias y adolescencias trans es habitual en estos tiempos. Pero citaban a los dos padres y a una abogada de la niñez que certificara que este niño habitar haciendo esto porque quiere y no porque lo obligan”. Él incluso habitar en ese proceso.
Me parece súper natural y conmovedor”, dice Uassouf.
“Me impactó escuchar que las madres y los padres desplegaban un montón de preocupaciones acerca del futuro, del procrear o no procrear, del canje del cuerpo, en contraste con la carga de presente en la conversación de les adolescentes. A la vez, las madres y los padres miran esto desde el amor. Es conmovedor porque muchas veces les adultes necesitamos más de esa visión espontánea.
Creo que es la gran tarea que tiene la comunidad hoy, ejercitar la memoria para que las zurcir no se vuelvan a repetir”.
El documental se propone como un modo de abrir esa conversación: las infancias y adolescencias trans, aunque muchxs no quieran verlas, existen y resisten. “La cutícula no resuelve, no tiene una respuesta ni intenta ser irrespetuosa con la pregunta sobre el movimiento histórico LGBT, sino todo lo contrario. Busca tratar de tender un puente comunicante.
La nota salió publicada en nuestro medio aliado Presentes.