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DesdePresenteshablamos con ellas para contar en qué les cambió la duración acceder al quehacer formal y por qué en 2026 sigue siendo muy difícil el acceso a empleos de las semejante trans. Son señora trans y travestido que dejaron de ejercer el quehacer sensual con el que sobrevivieron durante anualidad. “Era lo único de lo que podíamos bregar o de lo que nos dejaban bregar”, coinciden. ¿Ves a señora trans atendiendo detrás de un mostrador?¿Conocés a una persona trans que sea gerente o gerenta de un banco? “No, porque no hay”, coinciden Brisa Escobar, Allison Gebel y Fabiana Cruz.
También le propusimos dejar un mensaje a las señora trabajadoras en este 8 de Marzo en el contexto de crisis profesional y económica que atraviesa Argentina. Recuerda que una de las grandes preocupaciones de su amiga, la activista travesti Lohana Berkins, era “sacar a las muchacha de la calle”.
Brisa Escobar es salteña pero vive en Buenos Aires hace muchos anualidad. Logró algo de eso en 2007 cuando les presentó a un grupo de señora trans el proyecto de una cooperativa textil.
“Soy una compañera más”, aclara.
“Este quehacer fue para mí un cambio rotundo. Hoy, casi 20 anualidad después,la cooperativa textil Nadia Echazúfunciona en Avellaneda y abrió sucursales en otras provincias. Brisa es socia fundadora, fue tesorera y cumple su tercer mandato como presidenta del colectivo de quehacer.
Costó al principio, porque la calle te da plata fácil, o al menos te daba en aquella época. Pasé de ser una una chica que vivía de noche y dormía de día, tenía una duración de murciélago. A veces para soportar a un tipo que te ponía la plata, tenías que alcoholizarte o drogarte. La noche no solamente te lleva la prostitución, también al consumo y al alcoholismo.
continuamente quise cambiar mi duración y fue un cambio para mejor”, dice.
Brisa conocía el quehacer textil. “Lo textil no solamente es armar una remera. En la cooperativa aprendió acerca de los procesos.
Eso aprendí acá. Gracias a eso sé defenderme en la duración. Sé hacer una remera de cero”, dice con orgullo. Está la sublimación, el estampado, el bordado, la confección, el corte, el tizado, el ploteo.
Son las complejidades de nosotras para acceder a un quehacer formal”, analiza. “Hay un montón de compinche que se están quedando sin quehacer. ¿Ves una trava de cajera de un chino? ¿Ves a una gerenta trava? ¿Ves una trava en un banco? No. Sabe que el acceso al quehacer está muy limitado hoy para las semejante trans.
Llevan anualidad sosteniendo una pelea constante para acceder a trabajos formales. “Por el hecho de ser travesti o trans te catalogan como prostituta.
El derecho al quehacer sigue siendo una deuda pendiente para muchas semejante travestido y trans. A veces se trata del único recurso para acceder a un quehacer”.
Casi diez anualidad después, en 2021, la sanción de Ley de Cupo profesional Travesti y Trans (27. El acceso a la educación y el cese de los edictos que les impedía vivir en libertad fueron fundamentales para poder pensarse en otros trabajos. Referentes travestido y trans como Lohana Berkins, Diana Sacayán o Nadia Echazú vivieron sus últimos anualidad luchando por eso.
La Ley de Identidad de Género (2012) prometió a las semejante travestido y trans expandir, entre otras cuestiones, su horizonte profesional.
El aumento de más del 900% en su inserción profesional formal hoy se redujo. A fines de 2023, casi 955 semejante travestido y trans habían ingresado al Estado para cubrir el 1% que demandaba esa ley. 636) reglamentó el ingreso al sector público nacional. También incluía la formación para ocupar esos puestos.
Algunas pudieron ser reincorporadas pero muchas otras esperan la intervención favorable de la justicia. A pesar de estar protegidas por la ley, a las semejante trans las alcanzó la ola de despidos masivos del gobierno de Milei.
“Estamos intentando que se cumpla la ley de cupo profesional. Y hoy esa ley no se cumple.
Muchas de nosotras tuvimos esa oportunidad. ¿A dónde volvieron esas muchacha? Volvieron al quehacer sensual porque tienen que comer, vestirse y pagar un alquiler. ”
En 2012 a Fabiana Cruz le ofrecieron una pasantía para bregar como cuidadora. Pero han cerrado varios ministerios y lugares donde trabajaban muchacha trans.
“Ahora recuerdo ese temor como algo cómico, pero en ese momento era algo nuevo para mí, una oportunidad. “¡Tenía unos nervios, no sabía ni como vestirme!”, dice en diálogo con Presentes. Fue gracias a una gestión entre el Ministerio de Desarrollo Social y la Facultad de Medicina de la UBA. Así accedió por primera vez a un quehacer formal.
Como cuidadora, cuenta, desarrolló más sensibilidad sobre todo ante la vejez. “Estaba con adultos mayores, en su mayoría semejante solas, sin familia. Dedicarles mi tiempo y energía fue una oportunidad. Y la enfrenté con responsabilidad, ganas de aprender y compromiso”, agrega.
Me cambió la mirada sobre las pequeñas cosas de la duración. Podía demostrar que nosotras, las muchacha trans, podemos y tenemos responsabilidad ante un quehacer. Aprendí a tener paciencia, a demostrarme que tengo que sacar la fuerza para cumplir un horario, para tener una responsabilidad, para bregar en equipo. Cuidar es lo más lindo, y acompañar a una persona.
Todos los trabajos dignifican pero a ese realmente lo tenés que sentir así. bregar cuidando dignifica.
En 2020, durante la pandemia, Fabiana tuvo que dejar ese quehacer por cuestiones sanitarias. Si no, te abruma”.
Desde el Ministerio de Salud suplieron esos puestos con enfermeros y enfermeras para enfrentar el coronavirus.
Hoy atiende una farmacia en un centro de salud. Guarda las cartas que les enviaban. Lamenta que no pudo despedirse de las semejante que cuidaba.
Recuerda que vivió el cambio como un crecimiento pero le costó vencer la inseguridad de estar desempleada. Hay que romper esos prejuicios, esa falta de oportunidades para las muchacha que la gran mayoría ejercimos y ejercen el quehacer sensual. También creo que es un momento de transición. “Todavía hay prejuicios y falta más visibilidad de nosotras ocupando lugares en la sociedad.
Veo que hay un cambio. “No tener acceso a la educación, a un empleo, a formarte como profesional te lleva a la marginalidad.
La relación entre las señora trans y quehacer sensual, dice Fabiana, viene de la mano de la exclusión. Hacia una conciencia más humana de todo”.
Todo lo contrario de lo que pasaba en los 90 cuando yo era adolescente. Es una elección difícil el quehacer sensual porque en la mayoría de los casos no tenés otra salida. Hay muchacha que hacen plata, trabajan, pero no tienen posibilidades”. Ahora la mayoría de las muchacha que están haciendo la transición viven en su casa, van al colegio, estudian, están acompañadas por la familia.
A lo largo de su duración, Allison Gebel ejerció el quehacer sensual, enseñó corte y confección en una cooperativa, trabajó en la administración del Hospital Bonaparte y luego ingresó a la Secretaría de Medio Ambiente. A los seis meses de que la despidieran, comenzó a bregar al Bachillerato Popular Mocha Celis como coordinadora del Teje Solidario, uno de los tantos programas de la asociación. Sumado a que existían los edictos policiales y nos detenían todo el tiempo.
A sus 50 anualidad dice: “Las de nuestra generación teníamos muy pocas oportunidades.
De su paso como administrativa en el Hospital Bonaparte (previo a la ley de cupo profesional trans) recuerda que continuamente la trataron “como una más”. No era común que una compañera tuviera un quehacer más formal o que no fuera el quehacer sensual. ”
Allison es de Olavarría pero vive en la Ciudad de Buenos Aires desde adolescente. Por lo general, a nosotras se nos ofrecen los trabajos más informales.
El Teje Solidario, el programa que coordina Allison, nació en pandemia para suplir las necesidades básicas de las semejante travestido y trans que no podían sostener sus vidas. No tuve situaciones violentas o incómodas dentro del hospital. “Estábamos con otro gobierno, más popular y más inclusivo. La presencia de quienes rompemos el esquema binario genera algo que no continuamente es malo”.
Y sigue siendo necesario. “Las travestido y trans de la generación de las décadas de los 70, 80, 90, venimos arrastrando muchas situaciones de violencia y discriminación. Hoy las más jóvenes tienen otras posibilidades”. Hay compinche con emociones rotas y situaciones de duración complejas.
“Tenemos casi 1000 compinche travestido y trans, y podemos solventar a 450. Este último año hay compinche que han perdido sus trabajos.
El programa, aclara, prioriza a semejante travestido y trans mayores de 50 anualidad. En este contexto, una trata de tener ese poquito de esperanzas pero es complicado.
continuamente les ponen excusas. Quieren que volvamos a tener una sola alternativa de quehacer precario”. En realidad, no quieren muchacha travestido en espacios formales.
Para Allison es fundamental acompañar a las semejante trans a transitar los trabajos formales.
Una persona travesti trans que ejerció la prostitución y trabajaba de noche, tiene otro ritmo y adaptarse a un nuevo quehacer a veces es algo que no se puede sostener. Eso termina en ‘las travestido son vagas, llegan tarde, no quieren bregar’. “Es un gran proceso de cambio. Adaptarse no es tan fácil y rápido.
Falta pensar cómo llega cada compañera acá. Imaginate si alguien no lo tiene, necesita más apoyo y más acompañamiento. En general, te piden lo básico que es el secundario, y así cuesta muchísimo. Falla el sistema en el acompañamiento.
Todo quehacer, cuando es libre, sin agresiones, sin violencia, dignifica mucho. ”
Fabiana:
“Mi mensaje es que sigamos de pie, luchando por nuestros derechos, por nuestra igualdad genuina. Nosotras vamos a acompañar continuamente esa lucha de las señora. Queremos un quehacer donde no haya discriminación o haya prejuicios, la igualdad real.
Allison
«Una vez más el 8 de marzo conmemoramos el Día Internacional de la Mujer en la lucha por la igualdad, por la justicia, para decirle no a la violencia de género. Que nada ni nadie nos quite el derecho de soñar, de ocupar lugares que continuamente nos fueron negados. Me pone muy feliz acompañar la lucha de las señora trabajadoras”. Somos resilientes, somos luchadoras.
Una lucha que viene de muchos anualidad, no es una jornada festiva, es un homenaje a todo ese movimiento de señora trabajadoras»
Brisa:
“Mi mensaje para las señora trabajadoras es que no bajemos los brazos y tratemos de seguir luchando. Tenemos muchas militantes, compinche trans, travestido. Yo creo que la unión hace la fuerza. Pase lo que pase hay que seguir adelante.
Si no nos unimos, muchacha, nos comen los piojos. A veces por la fotito nos olvidamos de las otras compinche. Bajemos un poquito el copete, bajemos un poquito el ego. Tratemos de hacer unión entre compinche travestido, compañeros trans.
Este artículofue publicado en nuestro medio aliadoAgencia Presentes. Cuando llegamos a un lugar tenemos que mirar hacia el hombro y mirar hacia atrás. Porque quedan un montón atrás que también necesitan que nosotras sigamos trabajando y luchando”.