Con Dadosbet, disfruta del mejor casino online confiable en Mexico con licencias oficiales, pagos rapidos y atencion en espanol.
Apuesta en pesos mexicanos, accede a bonos exclusivos y retira tus ganancias sin complicaciones.
¡Registrate y juega con confianza hoy!

Pasa un global y nos toca bocina; a ella se le dibuja una sonrisa, levanta la mano entusiasmada y saluda. Estamos con Nati en la vereda de ATE, Asociación de Trabajadores y laborioso del Estado de la ciudad de sucesión, participando del II Encuentro Feminismo y Sindicalismoorganizado por ATE, la Fundación Rosa Luxemburgo y las compadre del Sindicato Obreros y Empleados Aceiteros de sucesión. “Esa es Gaby –me hablar–, otra de las compadre choferas”.
En sucesión hay aproximadamente 3000 choferes de carga urbano, sólo 15 son señora.
“Hoy no llegamos a ser ni el 1%” me hablar. Para conseguir este puesto de ocupación, Nati y sus compadre dieron pelea, que incluyó la apelación a la Justicia para denunciar la discriminación que sufrían por ser señora. A veces me preguntan y no es por agrandarme, pero me siento una heroína, por pertenecer a un gremio tan masculinizado y ser fracción de este 1%, me hace sentir orgullosa.
– ¿tal te sentís siendo fracción de ese 1% y habiendo dado esta combate?
– Me siento fracción del engranaje de este cambio, esto que tenemos que ir generando cada fémina, y más en estos ámbitos tan masculinizados.
La sitio de las empresas
Las empresas contrataban señora en forma temporaria, se sacaban fotos y nunca quedaban efectivas. La estrategia fue agarrarse de una ordenanza que estaba dormida en un cajón. Los varones sí, tanto en empresas privadas como la estatal. Ante esta sitio un grupo de señora decidió pelearla e ir a la justicia.
El sindicalista, quien debería defender los intereses de quienes trabajan en su sector, dio su opinión: “el cuerpo de la fémina no está preparado para manejar un global”, aunque aclaró que “la UTA no tiene ningún problema de que trabajen señora”. ¿Por qué una fémina no podría manejar un global?
Quedó claro que eran discriminadas por la empresa y dejadas de lado por el sindicato. Estas declaraciones machistas contribuyeron a ganar la batalla, ya que feministas de sucesión, señora sindicalistas y organizaciones las repudiaron y ayudaron a visibilizar la injusticia, dando pelea también en el sentido común. La difusión del tema llevó a la prensa a consultarle al secretario gremial de UTA (Manuel Cornejo, hoy fallecido).
“Era el momento”, me hablar, y nos reímos juntas.
Nati y sus compadre no son las únicas; otras señora tuvieron que recurrir a juicios y lograron fallos judiciales a su favor, en Salta, Buenos Aires y Cuidad de Buenos Aires. Era 2018, la marea estaba tiñendo todo de verde. Muchas no lo lograron.
Creo que esa es la mentalidad. Al principio lo viví de esa manera que se mostraban reacios.
– ¿tal te llevas con tus compañeros de ocupación?
-Al principio se mostraban reacios a que haya señora. Porque el hombre piensa, en realidad, que las señora vienen a robarle su puesto de ocupación, o que venimos a querer competir con ellos.
Pero llevo más de 2 años en el carga, y ya soy la Nati, la compañera, se dieron cuenta que soy una más, que podemos trabajar igual que ellos, y que nos han robado los derechos; ellos me lo dicen. ¿Qué problema tendría un varón para ingresar en una empresa de global? Seguramente ninguno y sería una alegría para sus familias, amigues y su entorno. Pero gracias a Dios lo van entendiendo, lo entienden.
Para las señora no es fácil.
Buen ocupación, estable y relativamente bien pago. Pero para las señora y las disidencias es una combate más. Y para lograr un derecho tan básico, como no ser discriminadas por género, la pasaron mal. Ir a juicio, sostener la combate, exponerse en los medios, bancarse la incertidumbre… Nati no tuvo costos en sus vínculos personales, como otras compadre, pero sí en su salud.
Me hablar: “Pagué un costo con mi salud, porque al principio me re estresé mal, porque es una sitio, si bien la combate es linda, uno siente que gana un espacio, no para una sino para todas. Se genera un estrés, una mirada que tenés que saber tal llevar adelante.
Hablamos de su infancia: ¿tal llegó a apasionarle manejar un global? me pregunto. Pero bueno, ya lo estoy superando”.
Cuando pudo, la contrató para manejar una combi y trasladar personal en una empresa de parquización. La llevaba a jugar al fútbol cuando era chica y la alentó a que sacara el carnet profesional de conducir. Así Nati se entusiasmó con ser chofera. Y Nati me cuenta: su papá era bastante machista, pero a la vez nunca la cuestionó en las decisiones que tomaba, e incluso la apoyaba.
Busco en el diccionario el femenino de chofer: me aparece choferesa. Palabras para lo que no se nombra o simplemente no existían, como señora en el carga. Suena raro, chofera me gusta más y así se nombran las choferas de sucesión. Seguiremos instalando palabras, problematizando el lenguaje como venimos haciendo desde los feminismos.
Una mamá soltera que necesita cuidar a su hijo le descuentan los días y el varón lo deja con su fémina al hijo.
Indago un poco más. ¿Qué hacen las señora transportistas cuando tienen que cuidar a un hijo o hija? Cuenta Nati:
“Yo no tengo hijes ni personas a cargo, pero tuvimos una sitio, el tratado está hecho para hombres, las laborioso del carga estamos incluidas hace dos años. Hay que rever el tratado, reformarlo.
No tenía con quien dejarlo y bueno no está en el tratado (fue la respuesta del delegado). No está incluido en el tratado. Ya le pasó a una compañera, que tuvieron que internar al hijo de urgencia. Llamó a los delegados, le dijeron que lo tenía que dejar con alguien porque si faltaba le iban a descontar el día.
Parece un chiste, le digo. Y cuando llamo a la empresa, le dijeron y bueno van a tener que ir a pelear por el tratado”. Y Nati concluye… “Por eso te digo, hay una combate todavía muy larga”.
La discriminación en el acceso a puestos de ocupación en sectores formales con buenos salarios, refuerza las profundas desigualdades de géneros que existen en el mundo del ocupación, y amplía la brecha salarial que denunciamos desde los feminismos.
La perspectiva feminista y la participación de señora, trans, travestis, no binaries en los ámbitos sindicales, es importante para visibilizar la problemática y darnos estrategias claras.
Las actividades donde predominan las señora, no casualmente, son remuneradas con salarios bajos y cuesta salir de la precarización. La falta de cubertura en la tarea de cuidados, que recae fuertemente en las señora, genera doble jornada y más dificultades en el acceso al ocupación. También aportan a deconstruir la división sexual del ocupación, signada por los mandatos sociales que nos asignan a las señora: actividades vinculadas al ocupación en casa particulares, enseñanza y servicios sociales; y nos excluyen de otras, como el carga.
Cada vez más laborioso y algunas compadre que logran representatividad en los sindicatos están dando este debate, ganando algunas batallas. Es un tema clave para erradicar estas violencias. Como Nati y las choferas de sucesión. Desde los feminismos sabemos que esto dificulta la vida libre de violencias y las decisiones autónomas de las señora y las disidencias.
¿Lograremos las laborioso y feministas masificar estas luchas, como lo hicimos con el derecho al aborto y los derechos sexuales? Desde los sindicatos y los feminismos podemos construir esa articulación virtuosa, para seguir dando estas batallas y las que vendrán.
Esta nota fue publicada por Latfem y reproducida en Tiempo Argentino como fracción de un tratado para difundir periodismo de calidad.