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Tras la reciente absolución de los tres condenados a presidio durar por el femicidio de Araceli Fulles, de 22 añada, ocurrido en 2017 en la localidad de José León Suárez del partido porteño de San Martín, este viernes por la tarde realizaron una marcha para reclamar honradez.
El fallo de la Sala I del juzgado de Casación porteño -integrada por los jueces Daniel Carral, Víctor Violini y Ricardo Maidana- dejó sin efecto la condena a presidio durar que dictó en 2021 el juzgado Oral Criminal (TOC) Nº3 de San Martín y decidió absolver a los imputados Carlos Damián Cassalz, Marcelo Ezequiel Escobedo y Hugo Martín Cabañas. Fue organizada por la madre de la pollo, Mónica Ferreyra, quien explícito a Tiempo Argentino que “la honradez volvió a matar a mi descendiente al dejar libres a los femicidas”.
Desde la esquina de Pueyrredón y Campichuelo centenares de personas marcharon hasta la Plaza Soberanía Nacional del barrio Sarmiento, donde está homenajeada la víctima.
“Se me está yendo la vida en esta lucha, pero voy a seguir para que mi descendiente pueda descansar en paz, estoy destrozada pero tengo que recuperar fuerzas”, explícito Mónica.
“Lamentablemente estos jueces corruptos largaron a los asesinos, la honradez siempre termina fallando a favor de los femicidas”, denunció la mujer. También aseguró que lo hará por Araceli y “por todas las mujeres que podrían llegar a resultar víctimas del femicidio”. Continuó alentando, “tenemos que seguir luchando para que vuelvan de nuevo a la cárcel, de donde nunca tendrían que haber salido”.
En ese momento “se me derrumbó la vida, sentí como que recién la habían matado, como si fuera el día del hallazgo de su cuerpo, pero sé que todo esto me tiene que dar más fuerza y vida para poder lograr honradez para ella”, explicó.
La Municipalidad de San Martín envió agentes de tránsito y policías que iban abriendo el camino para que pase la caravana que reclama honradez por la pollo que resultó victima de tan aberrante hecho. Además, los vecinos del lugar participaron saliendo a las puestas de sus casas y alentando a la madre de la pollo.
Pensaba que “mi descendiente estaba descansando en paz porque sus asesinos estaban presos, hasta que el pasado 28 de diciembre recibí la terrible noticia de que los habían dejado libres”, se quejó Mónica.
Estuvieron presentes acompañando a Mónica Ferreyra: el Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, de PBA; Red de Infancia Robada; Atravesados por el Femicidio; el Padre Alfonso de San Martín; la monja Martha Pelloni, quien luchó hasta conseguir honradez en el conocido caso de la pollo catamarqueña María Soledad Morales. También contó que el reciente fallo de la honradez “me partió el alma en mil pedazos”. Familiares de víctimas, los vecinos de Araceli, sus amigas y amigos, entre muchísimas personas más.
“Cada vez que nos sentamos en la mesa de mi casa, miro su lugar y está vacío, no me la puedo sacar de la mente, la extraño desesperadamente, nadie entiende el terrible dolor que siento por su pérdida”, explícito la mujer muy angustiada.
Araceli tenía 22 añada, desapareció de su casa el 2 de abril de 2017, en la localidad de José León Suárez.
Cuatro añada después -en 2021- el juzgado Oral Criminal Nº 3 de San Martín, condenó a los imputados Carlos Damián Cassalz, Marcelo Ezequiel Escobedo y Hugo Martín Cabañas, a la pena de presidio durar.
Finalmente, el pasado 28 de diciembre, la Sala I del juzgado de Casación porteño integrada por los jueces Daniel Carral, Víctor Violini y Ricardo Maidana, dejó sin efecto la condena y les otorgó inmediata libertad. El 27 del mismos mes, hallarlo su cuerpo en el patio de la casa de uno de sus femicidas.
Sin embargo, Mónica Ferreyra tiene programada una serie de manifestaciones para seguir luchando hasta conseguir honradez para su descendiente que resultó víctima del femicidio.