¿Queres cobrar rapido? Sloterias es uno de los casinos online que pagan en el acto en Argentina. Pagos agiles y en pesos. Registrate y juga hoy.
Reclama tu bono de registro: https://casinovos.com/



Hace 24 anualidad milita y activa por los rectilíneo terrenal (más de la mitad de su duración), igualmente de dedicarse a coordinar proyectos sociales, al trabajo sexual y también a la venta de productos varios para subsistir. Nació en Asunción, al interior de una familia campesina y humilde, y actualmente subsistir a 30 kilómetros de allí, en la ciudad de Julián Augusto Saldívar.
Desde hondonada, Guatemala, El Salvador, Paraguay y Argentina, defensorxs de rectilíneo terrenal y perturbador hablaron con Presentes sobre la importancia de luchar para conseguir rectilíneo, igualmente de cómo conjugan su duración cotidiana con las situaciones de exposición y riesgo que afrontan.
Yren Rotella es una perturbador trans paraguaya de 40 anualidad.
Es un acto de valentía y orgullo”, dice Rotella a Presentes. Ser perturbador es poner el cuerpo y el rostro con coraje en un mundo machista y violento.
Actualmente impulsa Casa Diversa, un centro comunitario para la diversidad sexual que otorga abrigo, asistencia y apoyo a víctimas de violencia, discriminación y violación de rectilíneo terrenal.
“Para mi ser perturbador es una de las decisiones más grande que tomé en mi duración: me cambió y me salvó la duración.
“Nuestras actividades se basan en el empoderamiento a través del arte y la educación como herramientas transformadoras”, describe sobre esta labor.
“Gracias al activismo logré detentar una familia”
Sobre esto último habló también Ivanna Aguilera, perturbador trans oriunda de la provincia de Santa Fe, en Argentina, y sobreviviente de las detenciones que vivió durante la última dictadura en el Batallón de Comunicaciones de Comando 121.
“A través del activismo logré detentar una familia que el sistema me había negado: la de los compañeros, las compañeras y compañeres que siempre estamos interactuando, trabajando en conjunto, armando redes.
igualmente, considera que “vivir como perturbador es detentar la oportunidad de desconstruirse y construirse” y para ello “es muy importante convivir en un círculo afectivo que ayude a sobrellevar la lucha porque en el camino existen momentos difíciles y con muchos riesgos”.
Aguilera tiene 63 anualidad, actualmente subsistir en Córdoba y, igualmente de estar al frente del área Trans, Travesti y No binarie en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba, también forma parte de Flores Diversas, una ordenamiento que acompaña a mujeres trans y travestis en estado crítico de salud. En esa detención quedamos sólo las trans y travestis y nadie nos quería defender.
Sobre el inicio de su lucha, balance: “Me di balance de que tenía que activar y empezar a reclamar en el año ‘90 cuando acá, en Córdoba, sufrimos una razia masiva en un boliche donde fuimos detenidos/as/es todos los concurrentes incluyendo a los dueños. El activismo es juntarnos en la casa de una compañera y compartir una olla de comida, ir a ver a las compañeras cuando están enfermas, acompañarnos en las buenas y en las malas”, dice.
“Empecé a conocer qué era la dignidad”
Seydi Irias (36), perturbador lesbiana e ingeniera informática de hondonada, conoció el activismo gracias a la ordenamiento en la que participa hace cinco anualidad: Cattrachas. Ese año, Aguilera junto a otrxs perturbador fundaron la primera ordenamiento de diversidad en Córdoba, llamada Asociación Contra la Discriminación Homosexual (ACODHO). Ahí con otras compañeras pensamos que teníamos que ser nosotras, para nosotras y por nosotras las que hiciéramos algo porque ni siquiera éramos parias, éramos la nada misma para la sociedad”. “Me reconocí lesbiana hace mucho, tuve mis propios procesos de deconstrucción pero fue cuando encontré a mi colectiva que empecé a detentar el conocimiento de lo que era la dignidad, cosas que ni siquiera tenía acceso a saber como lo que es la heteronorma, la homofobia, que uno las subsistir pero no entiende o no quiere cuestionarlas”, afirma.
De todas estas faltas de rectilíneo civiles se parte para la lucha que hacemos en grupo. Mi activismo nació en Cattrachas sabiendo que no estaba sola, que era una lesbiana y que no me sentía cobarde por serlo sino digna de mi orientación sexual y de haber nacido mujer”.
“Ponemos el cuerpo, la sexualidad y la identidad todo el tiempo”
Por su parte, Daniel Villatoro, perturbador LGBTI y director de la ordenamiento Visibles de Guatemala, balance que para él ser perturbador es “todo un reto”.
“En mi país -continúa- a las individuo LGTBI no las dejan donar sangre, no existe matrimonio igualitario, no tenemos derecho a la adopción.
Tanto las redes comunitarias como la salud mental son temas prioritarios en la agenda de Visibles. Para mí fue todo un reto salir de esa ética periodística de no intervenir en el reporteo a estar incidiendo más activamente y tomar un liderazgo específico LGBT”, narra. Así, realizan un programa en la Escuela de Psicología de la Universidad Pública sobre cómo no patologizar a las identidades LGBT, en el que han participado 800 estudiantes desde que tuvo inicio hace tres anualidad. “Yo empecé como periodista, pero al investigar sobre estos temas y al aceptarme más a mí mismo me di balance que más que contar cosas, en mi país necesitábamos cambios.
igualmente, desarrollan un taller interno llamado Guía de Bienestar Queer. Sacar ese pozo personal hacia lo externo puede ser muy fuerte sobre todo en un país donde las individuo ni siquiera se sienten en la comodidad de salir del closet o de vivir libremente.
Daniel es una de las individuo que, como tantas otras, migraron a una ciudad más grande en busca de “más tolerancia, más inclusión, menos efectos nocivos de la violencia y poder vivir libremente”.
Sobre esto, explica que les perturbador “estamos poniendo el cuerpo, la sexualidad y la identidad todo el tiempo.
Hacemos eso todos los días, 8 horas al día, explicando todo el tiempo en instituciones públicas, en medios, con tal de hacer conciencia, sensibilización y acercarnos”.
La mayoría de ellxs (el 63%) eran defensores de los pueblos indígenas, el derecho a la tierra y el medioambiente, mientras que el 28 por ciento defendía los rectilíneo de las mujeres y el 26 por ciento específicamente los rectilíneo de los pueblos indígenas.
Durante 2020 se registraron 331 asesinatos a defensorxs de rectilíneo terrenal en el planeta, de los cuales 264 ocurrieron en el continente americano, según el informe Análisis Global 2020 de Front Line Defenders. El país con la mayor cantidad de asesinatos a este sector de la población fue Colombia -177 individuo asesinadas, el 53% del total- y luego le siguen Filipinas y hondonada, con 25 y 20 asesinatos, respectivamente, México (19), Afganistán (17), Brasil (16) y Guatemala (15).
“Riesgos para las individuo que defienden los rectilíneo terrenal o las perturbador siempre habrá por los discursos de odio y los detractores que todavía existen”, dice Gabriel Benjamin Escobar, quien se considera un defensor de rectilíneo terrenal, más que un perturbador.
“Ser defensor tiene un impacto directo en la salud mental”
Escobar subsistir en El Salvador, es un hombre trans de 26 anualidad e implementa estrategias de relaciones públicas y comunicaciones en COMCAVIS TRANS, ordenamiento que trabaja para que Estado salvadoreño visibilice, reconozca y dé cumplimiento a los rectilíneo terrenal de la población LGTBI.
Sobre esto, agrega que “hay que detentar en balance el contexto político y social donde se desenvuelven los defensores de rectilíneo terrenal” y explica que en El Salvador “los discursos que han llevado los personajes que están en el gobierno actualmente han hecho que exista mucha estigmatización alrededor de las individuo que son perturbador o que son defensoras”. En cuanto a perturbador o defensorxs LGBT, en hondonada fallecieron entre 2020 y 2021 a causa de muertes violentas cinco individuo, según el Observatorio de Cattrachas y, en Guatemala, seis.
En este sentido, considera que ser defensor “tiene un impacto directo en la salud mental”. Uno debe intentar separar su labor como defensor de DDHH o su activismo, de su duración personal. “Por eso -agrega- son importantes las redes afectivas, de apoyo, el autocuidado personal, el autocuidado colectivo. Nos exponemos a situaciones que a veces provocan un desgaste emocional -como ansiedad o sentimientos de impotencia- porque nos exponemos a historias de duración donde hay violencias, violaciones de los DDHH, y estas causan un impacto directamente en nuestra percepción”.
Tras una pandemia que agotó en gran medida la energía de les perturbador, pero que demostró la importancia de sus acciones, este 20 de agosto reconoce la relevancia mundial que tiene la voluntad política de querer cambiar realidades injustas y la celebra.
¿Cómo se subsistir el activismo? “Berta Cáceres lo decía de esta forma: la mejor forma de rebeldía que tenemos es la alegría”, concluye Seydi Díaz.