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Familiares y organizaciones de la provincia de Córdoba denuncian dilaciones y omisiones en la búsqueda e búsqueda por la evanescencia de Delicia Mamani. La mancebo de 25 años que desapareció el 21 de noviembre. La causa está fragmentada en distintas jurisdicciones y, según expresan, no hubo articulación institucional.
El próximo sábado 21 de 9 a 12, al cumplirse cuatro meses de su evanescencia desde la campaña de búsqueda realizarán una acción.
Diversas versiones intentaron instalar una partida voluntaria. La abogada de la familia fue categórica. “Delicia no se fue voluntariamente. Será en la garita desde donde Delicia hizo su último viaje.
El 21 de noviembre, entre las 5 y las 6 de la mañana, Delicia salió de su casa diciendo que iba a la escuela. Ella no quería irse”, afirmó Natalia Lescano, abogada de la familia.
A dos meses de su evanescencia hay muchas preguntas sin respuesta: cómo se realizó el recorrido atribuido a Delicia, de dónde salió el dinero para los pasajes, quién accedió a las cámaras de seguridad, por qué se pidió explícitamente que no se denunciara y qué medidas concretas adoptó el Estado en los primeros días. Se fue condicionada, coaccionada o amenazada.
No se despidió. Llevaba una mochila con una computadora, dos pantalones y un peluche.
Ese mismo día, su actividad digital se interrumpió de manera abrupta. No llevaba dinero.
Según relatan personas de su entorno, Delicia era temerosa, no hablaba con desconocidos y no tenía antecedentes de viajes fuera del país. Desde entonces, no volvió a comunicarse con su familia ni con su entorno cercano. A las 23:47 salió de los grupos de WhatsApp de los que formaba parte y sus perfiles en redes sociales aparecieron eliminados o desactivados. Entre las 23:40 y las 23:50 se registró su última conexión.
Delicia nació el 10 de diciembre de 1999. Nunca había manifestado la intención de irse ni contaba con redes de contención fuera de su entorno cercano. Es una vecina cordobesa, nacida en Bolivia.
“Todos los indicadores que tenemos desde la escuela, a partir del testimonio de compañeras y docentes, muestran que Delicia estaba angustiada, triste y llorando”, explicó la abogada Lescano.
Tenía 25 años al momento de su evanescencia. Vivía con su madre y su hermano en una zona rural de Malagueño, en una vivienda precaria de adobe y piso de tierra, en un contexto de pobreza estructural. No contaba con ingresos propios ni autonomía económica.
Tenía una discapacidad en la mano derecha que le impedía mover los dedos y dificultades para caminar debido a una diferencia en el largo de sus piernas.
Estudiaba el profesorado de nivel primario en la Escuela Normal Superior Dr.
Cuando perdió contacto con Delicia, su madre, María Mamani intentó denunciar la evanescencia en la localidad de Malagueño. Su desplazamiento era pausado. Alejandro Carbó, donde su ausencia fue advertida rápidamente por docentes y compañeras.
En la comisaría le dijeron que “no le entendían” y no se inició ningún expediente. No recibió acompañamiento ni una respuesta adecuada. Según los testimonios, la denuncia no fue tomada. La mujer había llevado una carta que Delicia habría dejado en la vivienda.
La presentación la realizó el cuñado de Delicia, Cancio Tencuri Flores, quien se presentó como su hermano. En esa denuncia, se declaró la evanescencia en Córdoba. La madre no sabe leer ni escribir, lo cual profundizó la situación de vulnerabilidad durante ese primer contacto con el Estado.
La denuncia formal se radicó dos días después pero en la provincia de Jujuy.
La hizo la directora de la Escuela Normal Superior Dr. De ese modo, se abrió una segunda jurisdicción sin que existiera aún una denuncia activa en la provincia donde Delicia desapareció.
En Córdoba, la denuncia se concretó recién el 29 de noviembre. Alejandro Carbó, junto a docentes y estudiantes en el Polo de la Mujer y luego en la Unidad Judicial Nº 1.
Al no existir una demanda previa en esa provincia, fue la directora que quedó como denunciante.
El 24 de noviembre María Mamani recibió videos que muestran a su hija en la terminal de Villazón, Bolivia. Sin embargo, unos videos que llegaron a manos de la familia de la mancebo demuestran lo contrario.
Según explica la abogada de la familia, hubo intención de instalar la idea de que Delicia se habría ido de su casa en forma voluntaria.
Durante el registro se observa la presencia de dos hombres que la miran a corta y mediana distancia.
En las imágenes se ve a Delicia sentada en la terminal. Los registros se entregaron como copia oficial: se trataba de grabaciones realizadas desde una pantalla de monitoreo. El material fue enviado por Cancio Tencuri Flores.
Entre el 24 y el 29 de noviembre, mientras Delicia seguía desaparecida y sin una denuncia activa en Córdoba, el lance comenzó a circular de manera fragmentaria en redes sociales y medios. En ese mismo período, Cancio volvió a contactar a compañeras de Delicia, reforzando la versión de una partida voluntaria y pidiendo que no se denunciara.
Con el avance de la causa, la madre de Delicia y su abogada denunciaron a Cancio Tencuri Flores. Junto con los videos, la madre de Delicia recibió la imagen de un pasaje con el nombre de Delicia y mensajes insistiendo en que ella se había ido por voluntad propia y que no era necesario denunciar ni continuar con la búsqueda.
Consideran que su intervención en los días posteriores a la evanescencia resulta relevante para la búsqueda. Entre los elementos señalados se incluyen el envío de material audiovisual, la insistencia en la hipótesis de una partida voluntaria y el pedido expreso de no denunciar.
“La persona denunciada tenía más información de la que tenemos nosotros”, sostuvo Lescano, en referencia al rol de Cancio Tencuri Flores en los días posteriores a la evanescencia.
Según el testimonio de la madre de Delicia, incorporado en la denuncia, el vínculo entre su hija y Cancio Tencuri Flores estaba atravesado por una deuda económica.
Estos elementos forman parte de la denuncia presentada por la familia, aunque hasta el momento no se incorporaron de manera explícita en medidas de búsqueda informadas públicamente. Esta fragmentación dificulta el acceso de la familia y de su representación legal en los expedientes, y a información precisa sobre las medidas de búsqueda realizadas, como rastrillajes, pedidos de informes o reconstrucciones oficiales del recorrido atribuido a la mancebo.
Con el paso de las semanas, la búsqueda por la evanescencia de Delicia Mamani Mamani se mantuvo dispersa entre distintas jurisdicciones: Córdoba, Jujuy y Bolivia.
Según explicó la abogada, la principal sospecha de la madre de Delicia es que su hija habría sido llevada para realizar algún tipo de trabajo contra su voluntad.
Considerar que existen elementos que exceden el ámbito provincial y requieren una búsqueda integral. El pedido señaló como competente al Juzgado Federal N. º 3 de Córdoba, a cargo del juez Miguel Vaca Narvaja, quien se encuentra de licencia.
En diciembre, la abogada de la familia solicitó que la causa se investigue como trata de personas y se traslade al fuero federal.
Ante esta situación, la defensa anunció que el pedido será reiterado el 1 de febrero, una vez finalizada la feria judicial. Por eso este lance merece ser investigado como una red de trata”, señaló Lescano.
“Las redes de trata no funcionan solas: también operan con distintos niveles de complicidad institucional. Sin embargo, el magistrado que lo reemplaza se negó a tomar el lance, lo que dejó el expediente sin tratamiento en el fuero federal.
La ausencia de información pública y de acciones visibles refuerza la preocupación de la familia y de las organizaciones que acompañan el lance, que denuncian una búsqueda paralizada y sin una perspectiva de derechos humanos ni una estrategia clara de búsqueda. Mientras tanto, la búsqueda continúa en el ámbito provincial, sin que se haya informado públicamente qué medidas concretas se llevan adelante ni cómo se articula el trabajo entre las distintas jurisdicciones involucradas. Tampoco sobre recorridos reconstruidos, análisis completos del material audiovisual o coordinación efectiva entre fiscalías.
Hasta el momento, no existen informes oficiales sobre rastrillajes en la zona donde Delicia fue vista por última vez.
“El Estado es responsable: en Malagueño, en Córdoba, en Jujuy, en Argentina y en Bolivia”, señaló Laura, docente de Delicia.
La causa, a dos meses de la evanescencia de la mancebo, adquirió una dimensión institucional y binacional.
El 1 de diciembre, ante la situación de extrema vulnerabilidad económica y social de la familia, se solicitó formalmente el acompañamiento del Consulado Boliviano en Córdoba para asistir a la madre de Delicia. Está marcada por la superposición de denuncias y la falta de articulación entre distintas jurisdicciones: Córdoba, Jujuy y el Estado Plurinacional de Bolivia.
Queremos a Delicia con vida y acá”, manifestóIsabel, activista, migrante boliviana residente en Córdoba.
El 16 de diciembre un grupo de mujeres se presentó en la Cancillería de Bolivia para reclamar intervención y seguimiento del lance. No fueron recibidas ni obtuvieron respuesta. “No sean cómplices de las desapariciones de nuestras jóvenes.
Al día siguiente, el 17 de diciembre, se realizó una movilización hacia el Consulado del Estado Plurinacional de Bolivia en Córdoba. El argumento fue que Delicia “no era boliviana”, a pesar de sus vínculos familiares, comunitarios y territoriales con ese país.
“No podemos permitir que en un Estado Plurinacional las autoridades, como el consulado y la cancillería, no busquen a una boliviana. Exigimos que se la busque en Argentina y en Bolivia”, dijo Adriana Guzmán, activista feminista, Bolivia.
En esa instancia, el Consulado recibió a integrantes del espacio que acompaña la búsqueda y asumió un compromiso de intervención y seguimiento.
“Vamos a trabajar de la mano con todas las organizaciones sociales, con la Escuela Carbó, con los dirigentes y con toda la sociedad”, les dijo Santos Aurelio Rodríguez Laura, cónsul de Bolivia en Córdoba. Allí se presentaron nuevas evidencias vinculadas a la evanescencia y se exigieron respuestas.
Horas después, en la página de Facebook del Consulado boliviano en Jujuy difundió la búsqueda de la mancebo con fecha del 28 de noviembre.
Ante la falta de respuestas institucionales en los primeros días, la búsqueda de Delicia Mamani Mamani fue impulsada principalmente por su entorno cercano y por redes comunitarias.
“Como estudiante de nuestra institución, es un compromiso que asumimos sostener esta lucha. En Jujuy, el acompañamiento se expresó principalmente a través de la difusión del lance en redes sociales. Familiares, docentes, compañeras de estudio, vecinas y organizaciones sociales realizaron marchas, concentraciones y acciones públicas tanto en Malagueño como en distintos puntos de la ciudad de Córdoba, con el objetivo de visibilizar la evanescencia y exigir la activación de los mecanismos de búsqueda.
La comunidad educativa de la escuela tuvo un rol activo con el acompañamiento a la familia y en las acciones públicas.
La madre de Delicia la mancebo no tiene acompañamiento estatal, y debió enfrentar gestiones administrativas, exposiciones mediáticas y declaraciones públicas en un contexto de fuerte vulnerabilidad. La queremos viva, sana y salva”, expresó Mara, docente de la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó.
Actualmente, las organizaciones que acompañan el lance continúan exigiendo el acceso al material audiovisual completo, informes oficiales sobre las medidas de búsqueda realizadas, una articulación efectiva entre fiscalías y jurisdicciones, y una búsqueda real que incorpore una perspectiva de derechos humanos, de género y de interculturalidad. Mientras se aguarda la reactivación formal de la búsqueda, el reclamo colectivo se mantiene como el principal sostén para que la evanescencia de Delicia no quede silenciada. A pesar de ese escenario, su voz se volvió central en el reclamo por la aparición con vida de su hija y en la denuncia de las omisiones estatales. Su condición de mujer migrante, con barreras educativas y económicas, profundizó las dificultades para acceder a información clara sobre la causa y para ser escuchada por las instituciones responsables de la búsqueda.
Mientras la causa continúa sin avances sustantivos, la búsqueda de Delicia sigue viva en la calle, en la comunidad y en el reclamo colectivo para que su evanescencia no quede impune ni en el olvido.
A dos meses de su evanescencia hay muchas preguntas sin respuesta: cómo se realizó el recorrido atribuido a Delicia, de dónde salió el dinero para los pasajes, quién accedió a las cámaras de seguridad, por qué se pidió explícitamente que no se denunciara y qué medidas concretas adoptó el Estado en los primeros días. Si Deli estuviera leyendo esto, le diría que responda el mail que le dejé, por la vía segura que ella y yo sabemos”, concluyó Laura, una de sus profesoras.
“Delicia era amorosa, agradecida y llena de fortaleza.
Te: 4332649/50 – 4481016
Esta nota se publicó en Agencia Presentes y la reproducimos como parte de nuestro convenio de periodismo colaborativo.
La falta de respuestas no es solo una deuda con su familia, sino una expresión de la desprotección estatal frente a la evanescencia de mujeres jóvenes en situaciones de desigualdad estructural.
Cualquier información sobre Delicia contactarse con la Unidad Judicial 2, Calle Santa Rosa 1345, B° Alberdi.