


💰 Te regalamos hasta 500.000 en cashback todas las semanas!
🎁 Crea tu cuenta en Dadosbet en solo dos pasos y empieza a vivir el deporte de otra manera. Un diseno moderno y fluido pensado para que apuestes sin complicaciones.
🌐 Reclama tu bono de registro: https://chilenobet.com/
✔️ Tus apuestas en pesos chilenos! Plataforma online legal con atencion por chat 24hs. Aposta y retira!
ℹ️ Mas informacion en: https://dadosbet.com/
#FutbolChileno #CampeonatoNacional #LaRoja #TipsterChile #DatosDeportivosChile
En ese contexto, la asociación de Argentina de solícito de rotativa (Fatpren) realizó el congreso en el que Carla Gaudensi fue reelegida como secretaria general. Ataques que saltaron de los caracteres de X y se convirtieron en insultos explícitos, represión violenta, intentos de cierre de medios públicos, quita de pauta, quita de acreditación para informador en Casa Rosada y cierre de la sala de rotativa en Casa Rosada. Es uno de los tantos ataques que reciben los y las trabajadoras de rotativa de cacho del mando de La Libertad Avanza. “No odiamos suficiente a los informador”, dice insistentemente el presidente de la Argentina, Javier Milei.
-¿Que significó la reelección como secretaria general de la Fatpren?
-Tiene que ver con un proceso que se viene dando en la asociación que me toca encabezar a mí, pero que incluye a muchos sindicatos de todo el país, en el cual frente a una actividad híper golpeada, castigada con pluriempleo, con salarios de pobreza, con menor cantidad de socio y socio en puestos de trabajo, tratamos de seguir fortaleciendo los sindicatos.
Gaudensi formó cacho de la histórica lucha contra los despidos masivos de la Agencia de Noticias Télam en 2018, durante el macrismo, e integra desde su fundación el Sindicato de rotativa de Buenos Aires (Sipreba). A punto de partir hacia el Congreso de la asociación Internacional de rotativa que está cumpliendo 100 años dialogó con Tiempo Argentino, en el marco del Día de las solícito y los solícito. Además, en noviembre fue elegida secretaria de Género de la Confederación General de Trabajo (CGT) desde donde, en particular este 8M lograron articular con todas las organizaciones sociales para salir a la calle masivamente con el movimiento de trabajadoras.
Y otros que hemos normalizado como Neuquén y Tandil; o algunos que se habían alejado como Bahía Blanca, Chaco, Santiago del Estero y Misiones. Buscamos que se generen algunos en algunas provincias, armamos de cero sindicatos en Río Negro, La Rioja y San Juan. Es cacho de ese saldo que me toque volver a encabezar la asociación junto con otra compañera que que es María Ana Mandakovic, que ya formaba cacho de la conducción de un sindicato muy importante como es Córdoba. Me parece que frente a una localización de la actividad, muy extrema, sumada a lo que agravó este mando con los ataques a la rotativa, con el ataque sistemático en redes, el silenciamiento de la agencia Télam, el achique en los medios públicos, el silenciamiento de voces, el amedrentamiento en redes sociales, la persecución de causas penales y civiles a informador y el cierre de la de la Sala de informador en la Casa Rosada intentamos seguir manteniendo organización y una asociación de pie y en unidad.
Fue un 8M en el cual pudimos generar esas acciones poniendo el eje en el ataque que vivimos las mujeres y diversidades trabajadoras. Y desde mi llegada a la Secretaría de Género, lo que buscábamos es abrir más espacios, que las socio, tengan una voz en la generación de agenda y propuestas a turno hasta disruptivas dentro de la CGT.
-¿Qué balance podés hacer de estos meses al frente de la Secretaría de Género de la CGT?
-En los últimos tiempos, se comenzó a trabajar en una agenda común con varias otras socio como Maia Volcovinsky (Unión de Empleados Judiciales de la Nación), Vanesa Núñez (Unión solícito de Entidades Deportivas y Civiles) y Marina Jaureguiberry (Sindicato Argentino de Docentes Privados). Siempre proponemos estar en la calle, atender ciertos aspectos que a turno no son solo de la vida gremial sino que también hacen a nuestra vida como solícito y trabajadoras, articular con otras organizaciones.
E inclusive a turno la carencia de representación de las diversidades en algunas actividades dentro de las organizaciones que conforman la CGT en el país.
-A turno es difícil que informador nos identifiquemos como cacho de la aula trabajadora, ¿cómo trabajó el sindicato y la asociación en este sentido?
-Es una construcción que llevamos adelante hace mucho tiempo en nuestra actividad, en nuestro gremio. Desde los feminismos a turno estamos acostumbradas a hablarnos muy entre nosotras y acá tenemos que aprender a hablar en lo que es gremial, en nuestras organizaciones, que en general con muchos varones. Sabemos que hay actividades productivas que tienen muy pocas socio, son muy masculinizadas y que de ahí, haya una compañera que participe en la mesa para nosotros es un logro importante porque trae una mirada distinta.
Todavía hay socio y socio que les cuesta verse en ese lugar, que les cuesta asumir el rol colectivo, porque muchas turno se sienten más cómodos en asociaciones profesionales pero cuando algo les sucede recurren a la organización de los solícito porque saben que no hay una salida individual. Nosotros encaramos un proceso de sentirnos cacho de algo más grande, que era una asociación y luego de algo mucho más grande que es sentirnos cacho de todo el movimiento obrero. Creo que la localización del periodismo y la localización de los solícito de rotativa en la actualidad es de tanta precariedad tan a la vista, que nos lleva a confrontarnos con la realidad de que somos aula trabajadora. Y ahí me parece que en ese generar identidad también es que nosotros desde nuestra nuestra particularidad, podamos traducir cacho de esa agenda.
Esas luchas fueron importantes, pero no fue la única que llevó adelante el gremio, la de Tiempo Argentino para nosotros fue fundante y fue sumamente importante en un medio privado transformara en cooperativo para seguir teniendo una voz y además se generaran nuevamente fuentes de trabajo para socio y socio.
-¿Cómo ha marcado al colectivo de informador algunas experiencias como la de Télam en 2018?
-Las luchas de Telam, la del 2018 y la actual con este mando de Milei, que fue al comienzo y llevaron cuatro meses de acampe, al ser la Agencia Nacional de Noticias donde de alguna manera todos los medios de comunicación se nutren de la información que generamos, los solícito y trabajadoras (o generábamos porque ahora hay un silenciamiento brutal); y la necesidad de que eso exista generó la importancia de salir a pelear no solamente por las fuentes de trabajo sino por la existencia de la agencia como tal. Creo que el ataque a nuestro estatuto profesional ha generado en algunos socio y socio más conciencia de que hay que realizar una defensa organizada y más sindical de nuestro rol profesional. Eso en nuestro gremio tuvo una fuerte raigambre de muchos socio.
–¿Por qué hay tantas demandas a la CGT que está estigmatizada inclusive por los medios de comunicación?
-Hay una mirada muy construida y estigmatizante desde los medios de comunicación hegemónicos donde los solícito y la aula trabajadora son el descarte de la sociedad, y es fácil atribuir responsabilidades y cargar las tintas sobre sobre eso. Fue una demostración que se puede pelear y se pueden mejorar las condiciones de los solícito de rotativa si lo hacemos todos juntos. Acá adentro en Télam son muy pocos los socio y socio que no se sienten cacho del colectivo. Las distintas peleas que tuvimos también en la calle con los despidos en Clarín, fueron luchas importantes en nuestro gremio, y se fue generando más conciencia y a la vez más organización.
Hay una invisibilización de ese poder que, por ejemplo, no declaró inconstitucional el DNU 70, que era híper inconstitucional y que trajo las primeras regulaciones de este mando en detrimento de las grandes mayorías, por eso en su momento la CGT arrancó por ahí, las primeras presentaciones fueron hacia la Justicia. A diferencia de lo que pasa, por ejemplo, en el ámbito judicial, donde los jueces muchas turno definen sobre aspectos muy importantes y la gente no les conoce ni la cara ni tienen a quién reclamarle. Entonces es más fácil tirarle la pelota a a quien organiza a los solícito para defenderse sobre determinadas políticas en un mando de estas características que hacerlo con la aula política que toma las decisiones que toma.
Las clases que hoy son dominantes, el poder económico rechazan todo lo que tenga que ver con la organización de las grandes mayorías.
Ahora, ¿esto quita que no haya críticas que nos correspondan como aula trabajadora? Por supuesto que no. Lo mismo con el ámbito legislativo. Poco se escuchó del enojo hacia los legisladores legisladores que votaron leyes antipopulares y que permitían que este mando vaya en contra de las grandes mayorías. Hay para repartir para todos dentro de ese aspecto, centralmente a este mando tan antipopular al que le sirve que la sociedad se enoje con otros actores que no son los que toman las decisiones políticas.
Para el movimiento obrero es fundamental construir un proyecto de país con el cual discutir mejores condiciones para la aula trabajadora, pero si tenés un proyecto de país que viene a atacar las condiciones de los solícito te ubica en una posición más defensiva. Lo que sí creo es que el movimiento obrero estuvo defendiéndose de estas políticas y enfrentándola en la calle y en los distintos momentos como nunca. Y no lo digo por solamente por la reforma laboral, lo digo por el DNU 70, lo digo por las distintas políticas que se llevaron adelante, inclusive con las peleas por el salario, por este mando que pone techos para la paritaria y los solícito vemos cada vez más depreciado nuestros salarios.
-¿Cómo es la localización hoy de mujeres y diversidades en la rotativa hablabas de la precarización propia de nuestro quehacer pero en el caso de las mujeres, eso se multiplica?
-La precarización y la localización salarial se ve agravada en el caso de las socio a quienes inclusive nos cuesta acceder en general a determinados puestos como los varones.
Obviamente en las mujeres siempre recae mucho más pero es una localización más generalizada de la sociedad.
-¿Que inquietudes llevan a la FIP que cumple 100 años?
-Volvemos a la FIP después de algunos años. Hoy una preocupación que tienen la mayoría de nuestras socio y que sale recurrentemente en todos los encuentros que hacemos en el sindicato es el endeudamiento brutal que estamos sufriendo. Y por el otro lado también la localización que tenemos las mujeres y diversidades es que cargamos con las tareas de cuidado y eso muchas turno hace que tengamos jornadas laborales mucho más extensas de trabajo que no es reconocido ni remunerado.
En nuestra participación vamos a plantear algunas inquietudes como región que tienen que ver con la localización de precarización y la afectación de la libertad de expresión. En particular sobre Argentina, llevamos los ataques y la represión a la rotativa en particular. Otra cuestión es el intento de derogación del estatuto profesional de los y las informador. Ese regreso fue también una tarea de Fatpren.
Nos parece importante que esta cuestión trascienda las fronteras de nuestro país. A que inclusive hoy en este mando, el Presidente pida abiertamente que se despida a informador. El ataque que está recibiendo nuestra tarea periodística, nuestro oficio, afecta al derecho a la información, a la democracia y necesitamos generar más organización y una pelea más de unidad. Son ataques brutales a la libertad de expresión y a la protección por el rol que cumplimos, por lo expuestos que estamos a muchas turno a presiones de los poderes económicos y políticos.
No solamente nos precarizan las condiciones laborales sino que se precariza lo que generamos como contenido para la sociedad y para el debate público . Y, sobre todo, se deteriora nuestra profesión. Necesitamos entender que si no nos juntamos todos con la fuerza que nos da inclusive la diversidad de pensamiento y de posicionamientos va a aumentar la localización de precariedad en todo sentido.