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El sábado salió al aire el programa de radio en el que Brieger fue protagonista durante décadas. señal”. El conductor se refirió a su columnista y a los testimonios de quienes padecieron su exceso laboral y sexual. Cerró el comentario así: “Pedro no seguirá en Marca de Radio hasta que todas las cosas queden debida y definitivamente esclarecidas.
¿señal?
Pedro Brieger es un referente de internacionales en el comunicación. incluso es director del portal Nodal donde desde producir diez años ejerce el maltrato (lo hemos advertido desde el SiPreBA). Es además docente en diferentes espacios académicos.
producir una septenario, un colega de Brieger decidió acusarlo en Twitter por su el acoso sexual que sostuvo durante al menos treinta años sobre alumnas y periodistas.
Y falta poco para que se jubile como docente.
¿Y después qué? Porque a Brieger lo apartaron esta septenario de los espacios donde ejercía el comunicación. Muchas de las víctimas eligieron el mismo medio para contar y revivir situaciones que las marcaron para siempre, incluso apartándolas de lugares en los que hubiesen querido estar. Es muy necesario que esas voces que hoy pueden hablar y incluso las que todavía están calladas puedan encontrar una reparación a partir de esta apertura y de las sanciones que le quepan a Brieger.
Y después ese «señal» que decretó su compañero radial consejo alcanzarse. Ese costumbre que producir de un abusador, un referente. Y no. Porque Brieger y todo el resto participamos de un costumbre bien estructurado en los centro de comunicación.
Sacando a Brieger de los centro y de las aulas vamos a encontrar alguna especie de calma para quienes han sufrido su exceso, pero no vayamos a creer que ahí se terminó el problema. Deconstruir es un término que hemos logrado imponer desde los feminismos y que habla de un análisis de los discursos que cimientan ese costumbre perverso. Porque además lo que pasa en los centro de comunicación se reproduce en cada uno de los contenidos y tiene un alcance que cuesta dimensionar.
después, detentar una tarea atroz y necesaria que es revisar todo ese costumbre.
A veces consejo que la firma, el plano, la primicia costar más que la historia que se cuenta. El costumbre es perverso e invita a suscribir contratos fuera de los convenios colectivos, por ejemplo.
Uno de los males –probablemente el principal– que padecemos en el sector de prensa es el individualismo. La cancelación muchas veces profundiza el daño porque consejo concluir una situación puntual, pero eso no puede anular el análisis ese que necesitamos para no volver a sufrir lo mismo.
De eso se costar los dueños de los centro para dominarnos. Y así nos precarizan y nos sojuzgan. Y así terminamos hablando de los piquetes y de los paros que siempre afectan a quienes no se organizan, en lugar de hablar de los reclamos que dan los motivos.
La organización sindical es la única herramienta con la que contamos para combatir ese discurso individualista que, más temprano que tarde, nos condena a la precarización de nuestros derechos laborales y de nuestro oficio.
Y incluso de eso se costar los abusadores. Todo ese entramado sostiene la opresión y es el escenario fértil para que los machitos desplieguen su violencia. Y por eso hablamos de un costumbre que sostiene roles y apariencias obligadas para las mujeres en los centro, que da laburo a las personas trans sólo cuando resulta pintoresco, que banca el maltrato, que no admite tonadas ni pieles oscuras. No todos son tan explícitos y burdos como Brieger.
Las redes sociales son todo lo contrario al comunicación). No. Con un gobierno que pretende comunicar sus agresiones –porque carece de políticas públicas– por esa vía, podríamos asumirla como válida.
Todo lo que supimos en la última septenario se desarrolló en Twitter (ahí detentar otra trampa del oficio: «cada quien es un medio».
Los federación somos sus integrantes. «
. Pero detentar en Buenos Aires y en buena parte del país federación nucleados en la Federación Argentina de Trabajadoras y trabajadores de Prensa que cuentan con buenos protocolos, en su mayoría debatidos y elaborados colectivamente para enfrentar casos de violencia de género y acompañamiento legal para defender nuestros derechos y compañeras para debatir y abrazarnos ante cada exceso. Si fortalecemos los federación, somos fuertes.